ÁVILA 2025
un Palacio para una Princesa
Tercer capítulo del libro de
«Los Secuestros»
En este viaje no había carnaval ni chirigotas, fallas ni mascletas, solo las ganas de volver a pasar unos días juntos los dos solos fuera de Madrid.
En un antiguo palacete, la princesa convierte el balcón de la habitación en una pequeña carcel donde encerrarme a contemplar la catedral para tener su intimidad.
Donde un banquete de entrantes, chuletón y vino tinto vale para no comer durante los próximos dos días.
En un lugar muy bonito donde al caer la noche parece no haber nada que hacer, una vez más estando contigo todo es posible. Unas partidas de dardos en un bar escondido se convierte en un momento tan sencillo como especial, porque la sencillez puede ser muy complicada, pero cuando estas con quien amas y disfrutas de eso, se consigue sin buscarla.
Que complicado sería buscarte, que sencillo fue entender que te había encontrado.
